Mostrando entradas con la etiqueta Psicología. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Psicología. Mostrar todas las entradas

sábado, 21 de marzo de 2015

¿Preparad@ para el noviazgo?

Si ya estás teniendo deseo de buscar pareja... ¿conversamos un poco antes?

El noviazgo es una relación transitoria con compromiso hacia la otra persona, cuya intención final es el casamiento. Que al final no se de por determinadas circunstancias es otra cosa, pero realmente debe existir ese objetivo a medio/largo plazo, según la situación de la pareja.

Es muy importante que haya madurez por parte de las dos personas, si no se puede causar mucho sufrimiento, y no es recomendable un "yugo desigual" o, lo que es lo mismo, diferentes formas de ver la vida (2º Corintios 6:14). Si eres cristian@ y te emparejas con alguien que no tiene a Dios en su vida, será difícil que te comprenda en muchas situaciones y no entenderá tu orden de prioridades. No te digo que no lo hagas, pero, con todo mi cariño: no te lo aconsejo.


Pero, ¿que hacer mientras no llega ese momento?

1. Ora: Dios es un buen padre y quiere lo mejor para nosotros. Pon en sus manos la llegada de esa etapa para que te de a alguien con el/la que puedas compartir todo y podáis seguir juntos su caminos, ayundándoos el uno al otro. ¡Ah! Y no seas impaciente (2ª Timoteo 2:22).

2. Busca tu identidad en Cristo: ¿Él/ella es más guapo que yo? ¿No voy suficientemente a la moda? ¿Y si fuera al gimnasio? No te compares con nadie ni te dejes influir por la sociedad. Es bueno que te cuides, que te sientas a gusto contigo mismo/a (¡come bien y haz ejercicio!), pero no hagas las cosas por el "¿qué pensarán de mi?". Si crees en Jesús tu identidad está en Juan 1:12-13. Es importante que sepas quien eres: hij@ de Dios. También recuerda, eres creación suya y Él nunca se equivoca, la sociedad si, de hecho las modas y el canon de belleza va cambiando. Si tienes esto claro, cuando todo a tu alrededor te falle, Dios te mantendrá fuerte.

3. Respétate y respeta: No te vayas con cualquiera, ¡valórate! Aunque ya se afeite (él) o use sujetador (ella), no significa que sea una persona madura.
Por otro lado, ve aprendiendo a tratar bien al otro. Cuando llegue el noviazgo debes ser consciente de que no está bien el maltrato (sea físico o mental) ni los celos (crean desconfianza). Nada de esto proviene del amor: Juan 13:34.

4. Vístete con modestia: esto es tanto para los chicos como para las chicas. Si no lo haces llamarás la atención, pero con gran probabilidad de la gente que no te conviene.


P.D.: El noviazgo no es para niñ@s ;)

miércoles, 24 de diciembre de 2014

¿Cómo tener un buen ambiente laboral?

Es curioso, en la Biblia puedes encontrar aplicaciones de todo tipo. En la actualidad hemos escuchado hablar del "clima laboral", pero en la Biblia hace tiempo que ya se trató ese tema.
El problema es que no se pone en práctica.

Efesios 6:5-9 nos habla del siervo y el amo, que según el contexto cultural de aquel tiempo se viene a referir al empleado y al jefe de hoy en día.

A los trabajadores Dios nos dice que seamos responsables con nuestras propias tareas, de forma sencilla, correcta, sin buscar destacar (si se hace las cosas bien las recompensas vienen por si solas) y con buena actitud.


Quería parar un momento en esto último, la actitud. De nada sirve que hagamos todo perfecto si lo hacemos de mala gana, con "cara de pasa". ¿Por qué? Porque eso influye en el clima laboral, en nuestras relaciones con compañeros, y, por supuesto, con nuestro jefe. 

Obviamente no podemos estar todos los días felices o con un buen grado de positivismo, somos personas y vivimos en determinadas circunstancias que cambian. En esos momentos es bueno que oremos y dejemos nuestra vida en las manos de Cristo para estar más tranquilos, y que todo eso nos influya lo menos posible en nuestro trabajo. También es cierto que, si cumplimos en la medida de lo posible todo esos consejos, el día que tengamos un problema o nos sintamos con menos fuerzas para echar nuestro día laboral porque sea de mucho estrés, será más fácil que obtengamos comprensión y ayuda de nuestros compañeros y jefe/a.

Los jefes/as tampoco se libran de este tema. Dios dice que no pueden amenazar a sus empleados y que deben de pensar en ellos como iguales, es decir, como personas que son, ya que a ojo de Dios todos somos iguales. No quiere decir que deje de hacer su trabajo para hacer el del empleado y éste viva la "buena vida", sino que debe ponerse en su lugar y no demandarle más de aquello que realmente puede, o aunque pueda, no se pase de la raya aprovechando su posición de superioridad.

En conclusión, que si aplicáramos (y me incluyo) lo que la Biblia dice en nuestros trabajos (tengamos la posición que tengamos) seríamos más felices. 

¿Y si empezamos a aplicarlo?